no has desperdiciado
no has perdido
no te has vaciado
todo habita en ti…
alégrate de custodiarlo,
recuerda las veces
que su fuerza te sostuvo
—nunca lo escondas—
Y si un día
vuelves a sentir su latido
asegúrate de que en sus ojos
además de un vacío por llenar,
veas el compromiso de construir
juntos, cada día
porque lo que se entrega así…
—cuando amas de verdad—
jamás se puede perder.