Jesús Ángel.

La máquina.

 

 

Quien se viste, se ducha y se calza,

sale a la calle, repite sus pasos

y el fin de semana descansa.

 

Vuelve a su casa, se quita la ropa,

se pone el pijama

y se mete en la cama.

 

Enciende la tele,

se pierde en las redes

y vive enchufado o enchufada.

 

Consume su tiempo,

se cree despierto

y actúa con inercia.

 

¿Cree que sabe ocupar bien sus días

sin advertir siquiera que los gasta?

 

Y lo que hace, realmente,

es ejecutarlos.

 

Mientras, día tras día, entre rutinas y pantallas...

 

vive su vida

como si fuese una máquina.