Carlos Gómez

LA HOGUERA LUMINOSA

Una avalancha de caricias se arrincona en nuestra cama,

tu cuerpo estremecido me invita a recorrerte,

a anidar mi boca en tus esquinas perfumadas,

en los gestos mínimos de mi abrazo, te descubro florecida,

trato de ser la ofrenda más deseada por tu historia,

quiero ser un náufrago refugiándose en tus ruinas,

para aprender tu geografía de memoria,

y ser la historia jamás contada, la que se escribe en tu  piel,

encendiendo en tus pechos una hoguera luminosa,

que funda la penumbra de este cuarto,

Y te arranque el suspiro final entre mis manos.