Despertamos todos los días,
cansados, tristes, alegres, pero
en común, vivos, para seguir
el orden natural de las cosas,
con la belleza del lugar.
Un niño va a la escuela,
un adulto al trabajo,
un universitario a la universidad,
cada quien con sus rutinas.
Pero en común, el mundo nos abraza,
nos consuela con sus maravillas, tan
pequeñas e insignificantes que sean,
llenan de amor a todas las personas.
Tanto amor que no puedes aguantar,
un amor que te hace pensar, habrá alguien
que te ame igual que el mundo,, no.
Vivimos y morimos junto a la tierra,
cuando expiramos nos entierran, bajo
muy bajo, hasta que nuestros restos
se mezclen con la nueva vida, damos amor
al mundo, damos parte, una parte enorme.