La economía está muerta,
con pulso de sufragio
caído en trampa.
Las leyes impuestas
no tienen respuestas,
ignominia y apatía colectiva:
\"Persevera y no triunfarás,
inaltera y alterarás,
no actúes, no hagas nada
ni daño y ve cómo pasan
los años.\"
Poesía no apunta
al resquicio de pobreza,
al vicio, lo social;
solo es palabra dulce
para embaucar.
Sociedad engañada en
cuestiones destructivas,
alquimistas soluciones.
Economía nauseabunda,
filosa en relato posteriores,
ultima detalles finales.
Hernán J. Moreyra