Busco retos y proyectos
porque a veces fallan las fuerzas,
no encuentro el sendero a seguir
y solo ante mí hallo maleza.
El desánimo hace tiempo
habita en mí con voraz fiereza;
espantarlo no puedo, lo intento...
pero vence a mi pobre torpeza.
Veo caminos llenos de luz,
cada cual con su admirable belleza;
ante mis pies desnudos me invitan
a surcarlos, ágil, con ligereza.
Ya di el primer paso en todos;
ahora falta alcanzar la firmeza
que haga que todos los miedos
desaparezcan, al fin, de mi cabeza.
No busco gloria ni grandeza,
solo encontrar en mí la fortaleza.