AVE BLANCA
Una ave blanca y misteriosa
sigue mi camino,
pasa junto a mi
y venda mis ojos.
A veces trina en las tardes
y entretiene mi alma con sus notas,
que son como fantasmas mentirosos
que ríen a mi lado
y disfrutan de mi vida.
A mi aposento se asoma
en las mañanas de aurora,
para arrullar mis pensamientos
distraídos con la luz.
Me mira con dulzura
de flor enamorada,
e inspira unas frases
que llega a mis oídos
como una brisa en el verano.
Es una ave tan extraña
que no comprendo sus andanzas,
parece que se acerca, se aleja
y vuelve otra vez, sin una explicación.
Quiero perseguirte en las montañas,
pero cuando estoy cerca de tí
como una sombra pasa el bosque,
y tengo que consolarme
con mirarte desaparecer en el lugar.
Si estoy lejos de tu sombra
eres como el viento que acaricia mi piel,
y su plumaje roza mi corazón
con ternura y suavidad.
Si voy entre los pueblos,
ciudades y países
eres eminente en mi vida,
y tomas el lugar de la misión
que acompaña mi humilde destino.
Blanca avecilla compañera de mis pasos,
son tus ojos hechiceros
que lamento y lloro los momentos,
cuando sin compasión
te alejas de mi prado.
Aún que vende mis ojos
muchas veces cada día,
te dejo un beso de regalo
y un abrazo moderado,
que sólo da el que ama
con sinceridad, anhelo y amor.
el que sabe disfrutar de la brisa de la mañana,
y comprende los secretos del alma.
Eugenio Soto