De azul merino
iba aquel día;
y yo le contemplabla
su cuerpo alabastrino
de perfecta armonía.
Como palmera
que mece el viento;
sus formas ondulada
con la gracia hechicera
que atrapa el sentimiento.
Y como diosa
de casta edénica;
de su aura le emanaba
la gracia prodigiosa
de antigua reina helénica.
Autor: Aníbal Rodríguez.