Soledad del alma que muere
Más allá de lo que el destino tenga marcado,
En la sucesión de las noches y los días
¡En el tiempo que tan solo va pasando!
Corazón que sostiene la fiebre
Mi sombra que se va escapando,
El vino que solo atenúa el dolor
¡Hasta que el cuerpo quede temblando!
Olas de un ayer que en silencio vuelven
En la lágrima que también ha regresado,
Y que en la memoria vuelven a ser vividas
¡Para no escapar de aquel pasado!
¡Para no escapar de aquel pasado!
Sombría existencia que nada prefiere
Todo encalla en un gran letargo
Gira el universo si miro hacia arriba
Y es oscuridad si miro hacia abajo.
Siento en mí las marcas de lo ausente
En mis huellas lo que fui dejando
Y en esta soledad que mi cuerpo necesita
La muerte suavemente me va llevando...
Me equivoqué en el ayer
No puedo hacerlo ahora
Yo debo saber
¡Cuál será mi última hora!
Yo debo saber
¡Cuál será la última ola!
El tiempo
Que en la vejez
Me aparta
¡Para llevarse mi cuerpo!
¡Para robarme el alma!
El tiempo
Que viene por mi
Y se agiganta
¡Para llevarse mi cuerpo!
¡Para robarme el alma!
¡Para llevarse mi cuerpo!
¡Para robarme el alma!