emiliodom

La hoja que cubre la luna


 Si ponemos una hoja delante de nuestros ojos, está tan cerca que no podemos ver la luna. Sin embargo si la alejamos de nosotros, podemos verla tal como es. Eso mismo sucede con muchas cosas. Las montañas, los ríos, las nubes, todo se vuelve visible si nos quitamos la hoja de nuestros ojos. Cuando se trata de cosas de nuestra propia vida, también pueden estar demasiado cerca para que podamos verlas con la perspectiva apropiada, pero si las vemos con la distancia justa, apreciaremos el maravilloso paisaje que nos rodea.