El aroma de la cera
Me hace recordar aquellos días
En que tomados de la mano
Caminábamos sin rumbo, sin preocupaciones,
Sin penas, sin que nada importara.
Solo tú y yo, el aroma de las portadas viejas,
Del café que en la mesa se derramaba,
De las velas que iluminaban las candelas.
¿Dónde quedaron aquellos días?
¿Dónde?