Mirta C. Sly

ABBA PADRE

Aquí estoy, frente a ti:

de rodillas, pero en pie.

Paradoja de términos que se buscan

sin hallar el modo exacto

de pronunciar un «te amo».

​De rodillas, mas no vencida;

sin peticiones ni reclamos.

Es la forma que elijo

para presentarme ante tu altar.

​Tu magnificencia me impide

siquiera alzar el rostro;

no es vergüenza, sino el pulso

de mi finitud ante tu infinitud.

​Abba Padre, te glorifico y agradezco

por tu amor inefable y por tu abrazo,

por ser el faro constante

mientras yo caminaba entre las sombras.

​Aun en lo oscuro, supe que eras sostén;

entre tinieblas, de tu mano me aferré.

Cuando caí, me pusiste de regreso,

pues el lodo que me envolvía

jamás te escandalizó.

​Abba Padre, hoy sigo en pie

porque tu cayado me infundió aliento.

Porque en la carencia me colmaste

y en la fragilidad, con tu luz resplandecí.

​Mi lámpara está llena mientras aguardo

el instante justo de tu llamado;

mi voz, aunque casi sin aliento, se hace oír,

pues me otorgaste el poder de la palabra escrita.

​Abba Padre, te reconozco en mí

por cada una de tus maravillas.

Y me reconozco en ti: esa es mi fortaleza.

​Abba Padre, mi nombre está grabado allí.

Es tu promesa y mi absoluta certeza

Mirta sly

Abril 2026