¿Y cómo te lo explico sin que suene improbable?
¿Cómo te digo que escribir para ti
no es más que ciencia ficción,
pues solamente existes en mi pobre corazón?
¿Cómo te puedo mirar a los ojos
si son un reflejo de mi imaginación?
Quizás nunca exististe, quizás solo quiera
olvidarte, quizás me quiera engañar
y convencer de que nunca te logré conocer.