Jesús Ángel.

Desde Amberes, Bélgica: Tiempo y presencia.

 

 

Ante lo bueno y lo malo,

la duda y la incertidumbre,

la evidencia o la claridad.

 

Por obligación o por devoción,

o simplemente dejando pasar el tiempo.

 

En Amberes, Ciudad de México,

Santo Domingo o Puerto Rico;

en cualquier rincón del mundo,

cerca o lejos del mar.

 

Con la mochila a cuestas:

lo bueno y lo malo,

la duda y la incertidumbre,

la evidencia y la claridad.

 

En cada pensamiento, palabra y acción;

sin vacilar,

consciente y sereno,

sin incongruencias ni artificios.

 

Vivir el presente

sin renunciar al pasado,

porque tiempo y presencia

son tesoro y oportunidad.

 

Y porque el futuro empieza

en aquello que pensamos,

en aquello que decimos

y en aquello que hacemos.

 

Es una oportunidad

para que el tiempo no pase en vano...

 

para que pase de verdad.