Aquello que permanece
.
La nostalgia me llega de repente,
cuando brilla mi sol ceremonioso,
y se esconde en la noche presuroso,
despertando un deseo sugerente.
.
Te recuerdo de forma permanente,
me entregaste tu amor maravilloso,
efusivo, también pícaro y brioso,
un tatuaje imborrable, aún latente.
.
Tu partida dejó dolor marcado,
por mi culpa perdiste la confianza,
destruyendo lo bello acrisolado.
.
Hoy, mirando el ocaso en lontananza,
se revuelve mi ser desmoronado,
navegando en la cruel desesperanza.