Almas en pena
Una noche oscura y tenebrosa, callada entre sombras, dónde se asoman espantos escalofriantes
Noche dónde el viento no duerme y caminan danzando como queridas amantes
Son los fantasmas de las Almas en pena, qué susurran como suspiros lóbregos andantes
Son Almas en pena, de espíritus que vagan sin descanso tras la muerte sin encontrar la luz del túnel entre inquietantes y espeluznantes oscuridades
Una vez, fueron vida, fueron amores y fueron quereres y se fueron dejando huellas vacías que entristecen de melancolía sus espectros semblantes
Si sientes cerca el revolotear del fantasma de una Alma en pena, no le cierres las ventanas y escuches el rechinar de la puerta entre neblinas deslumbrantes
Son Almas abandonadas, qué escurren sus lágrimas entre murmullos de voces de ultratumba, de silueta fugaces amenazantes
No mires por la ventana a las tres de la madrugada, no camines por los pasillos de la casa, porqué vas a escuchar alaridos suplicantes
Si en las noches oscuras, la mecedora se mueve, aunque no haya viento, es qué el Alma en pena ha estado allí sentada, solitaria, desgonzada y agonizante
Si en la noche oscura te miras al espejo y sientes qué alguien te respira en la nuca y algo te susurran al oído, son Almas en pena de miedos desconcertantes
Almas en pena que deambulan por el infinito y que olvidaron qué una vez debieron morir
Vuelan con un manto blanco, con la boca cosida por lo que en vida atemorizada no pudieron decir
Si escuchas en la noche oscura rasguñar en la madera tu nombre, no te levantes, por qué no te dejará plácidamente dormir
Si oyes un llanto macabro de ultratumba bajo tu cama, no es el viento, es el Alma en pena que alza la mano y te quiere proteger y cubrir
Si escuchas pasos descalzos sobre el techo de tu casa, no son gatos negros macabros, es el Alma en pena, del velo blanco, qué algo te quiere advertir
Si sientes que tu cuarto huele a tierra mojada o a tumba mortuoria recién abierta, es el fantasma del Alma en pena que quiere de Ti despedir
Si sientes pesadillas qué no te dejan despertar, es el peso de sus manos heladas, huesudas y escalofriantes, qué el sueño placentero no te quiere interrumpir
Si ves entre sombras siniestras que se mueven como si estuvieran danzando vestimentas blancas, no las mires, ya están detrás de Ti, las Almas en pena, con sus olores a flores muertas y Tú las empiezas a percibir
Las Almas en pena no te hacen daño, sólo quieren tener algo de sosiego y poderse divertir, mientras encuentran las salidas del túnel y al fin poder de este mundo partir.
\"Joreman\" Jorge Enrique Mantilla-Bucaramanga septiembre 21-2026.