Todo el pasado regresa a mi mente
y encontrarte sigue siendo un reto.
Esos días felices continúan presentes;
si no he de verte, hoy olvidarte prefiero…
Me quiebra por dentro evocar tus recuerdos:
tu dulce voz, tu sonrisa, tus ojos, tu cabello...
Es tan difícil amar y ser amado al mismo tiempo
cuando el silencio devora lo que tanto anhelo…
Hoy quisiera gritarte cuánto te amo y te deseo,
y que el instante del reencuentro sea eterno.
Tengo tanto miedo de perderte por completo
que a veces, de mi propia mente, escapar quiero…
Abrazarte de nuevo es mi único consuelo,
fundirnos en un pacto que desafíe al invierno,
y suspendidos en el filo del universo,
volar juntos... o vernos morir a paso lento.