Tengo una sonrisa perdida,
buscándose entre tanto caos
y adolorida hasta los dientes.
Sin saber siquiera por qué duele,
por qué se perdió
o de dónde viene.
Sin entender del dolor
o porque siente.
Tengo una emoción ahogada
entre tanto llanto silencioso
que va llenando el mar de mi vida,
un dolor que intento rescatar
para abrazarlo y que no se sienta solo.
Pero ahí está,
perdido,
en un silencio caótico
que algunas noches me desgarra el alma.