Desde Panamá os mando este abrazo,
cruzando el mar, la sal y la distancia;
Tuñy y Jordi, amigos tan queridos,
dos almas que se encuentran y se abrazan.
Hay un amor que crece con los años,
que da sin preguntar, que nunca acaba;
un amor de entrega y sacrificio,
que ante el dolor se afirma y no se quiebra.
Y cuando el viento arrecia en la ventana,
cuando la noche pesa y todo tiembla,
la fe enciende su luz sobre la casa,
y la fuerza renace en cada espera.
Baleares guarda vuestra esperanza,
entre sus mares azules y su calma;
y aunque Panamá parezca tan lejano,
no existe mar que pueda separarlas.
Que nunca falte el sol en vuestro camino,
ni la esperanza cuando el cielo cambie;
desde Panamá, con cariño infinito,
os llegue mi amistad como un abrazo.
JUSTO ALDÚ