Si no sé ni porque escribo
cuando cansa el escribir
y no sé qué más decir
cuando pierdo hasta el estribo
hasta todo me prohíbo.
Me prohíbo hasta el pensar
me prohíbo hasta el andar
me prohíbo lo que vivo
me prohíbo lo que privo
me prohíbo hasta el penar.
Me prohíbo hasta el penar
al pensar que no me privo
al pensar en cómo vivo
al pensar en el andar
al pensar en que pensar
ya que nada me prohíbo
pues no pierdo ni el estribo
cuando no sé qué decir
cuando pienso en escribir
si no sé ni porque escribo.
M.