Solo una llamada
basta
para tu imagen recrear.
Solo unas cuantas letras
tu presencia
me hacen recordar.
Apareces de nuevo,
como el sol
en primavera,
como la luna llena
después del anochecer.
En mis recuerdos
estás presente,
y aunque de presencia
estés ausente,
de mi mente
no te puedo sacar.
Apareces de nuevo,
como las olas
en el mar.
Unas veces altiva,
otras veces
pareces no levantar.
Entre mis pensamientos
se dibujan los recuerdos
de aquellas veces
en las que solíamos estar.
Tal vez
el vernos
se nos volvió costumbre.
Tal vez
la costumbre
se nos volvió distancia.
Pero el verte de nuevo
en mi cabeza
vuelve a resonar.
Apareces de nuevo
en mi presencia
y en mi andar.
Apareces de nuevo
con tan solo una letra,
con tan solo un recuerdo,
con tan solo
un estar.