Hay un dejo de tristeza en tus letras.
Un ruiseñor calla para oírte
Gritarle al mundo ese poema que tu alma
no callo.
El austro de primavera enjuaga tus lágrimas
Como un beso de Dios.
Hay quienes critican tus letras
Sin sentir lo que sentiste en tus sinos;
Más en el enigma oculto de tu corazón,
Tus letras son árbol florecido
Que nadie consoló, que nadie consoló...