De mi mano saltan acuarelas
a confundirse con nubes naves
lejos de la vista.
Estrellas de paso saludan
a peregrinos que oran en las avenidas
¿Qué azar les conduce?
Desde la mente un caudal arriba
y sobre una hoja que de
tan quieta es blanca
se resuelve la confidencia
¿Alguien atenderá esta misiva?