Mi girasol
Vas a ver el sol cuando necesites acordarte de cuán especial sos,
lo que feliz te pone
y de la resiliencia del camino.
Si no logras ver el brillo, el destello ni la luminosidad,
entonces, buscame.
Y si incluso así no lo vieras,
sabrías que igual, de alguna forma, dentro sigue.
Sencillamente, no sos solo la flor del sol
y no solo tu nombre lo lleva escrito.
Así que, dejame decirte que
radías, en ondas, tu ser.
Y llegaron a mí, feliz de estar;
contagiada de tu brillo,
invadida por tu destello,
consumida por tu luminosidad,
acoplada con quién sos.
Y ato mi corazón con la soga
que me lleve hacia tu néctar
para así encontrar, en tus pétalos,
a quién quiero ser con vos.