Yo siempre he cuidado
a Susi, limpiando su
ropita en el lago cristal,
todo para que esté bonita
para usted, señor, noche.
Nunca le ha gustado comer
sus verduras… decía que estaban
vivas y pedían piedad, los niños
siempre juegan a imaginar cosas,
ella es tan chistosa.
A veces reía con sus amigos,
no dejaban ni un plumón en el suelo,
me enfadaba cuando no respondía
mis llamadas… lamentablemente
ella rara vez me escuchaba.
Creo que los niños son necios,
puedo comprender que ella
no abra la puerta a extraños,
pero… eso no es apropiado,
deja adentro al monstruo de su papá.