Hoy al despertar
de un sueño de luz,
un vago sentimiento lunar
invocó un paisaje del terror,
y el hombre al llorar
la lágrima de dios
se fundió en su destino.
Oscura nebulosa secreta,
inmersa entre
la configuración de los astros,
eterna conspiración
de las estrellas.
Las almas en pena se rinden
ante la esperanza del mañana,
pero una oscura inquietud
permanece desigual,
como un juez invisible,
es la hora fugitiva.