Kei-chan

PSICÓPATA

Había una vez, no, hubo muchas veces, una niña que tenía miedo, le daban responsabilidades que no le tocaban y...le tocaba oir los problemas...de todos. Esa niña fue creciendo, como cualquier otra, era buena, prestaba atención, se portaba bien. Y luego, llegó, llegó la conciencia, y eso...la destruyó. Mucho tiempo no entendió las palabras de odio, a pesar de escucharlas tanto, y nunca supo...nunca supo...que la utilizaban. Y que bien, porque eso no era lo peor, sino, la venganza que veía por venir.