Lourdes Aguilar

MALAS COMPAÑÍAS

Estaba la madre angustiada
pues trabajar siempre agota
sacando basura y tendiendo camas
mientras el hijo aburrido andaba

Quince años y sin saber cómo
había crecido sin conocerlo de veras
antes el niño preguntaba por todo
quería escuchar de sus labios un cuento
pero en su cansancio y apuro
no recordaba o no sabía ninguno
en su diario fastidio olvidó lo que siente
un niño cuando busca y le niegan un beso

Y en la calle aprendió el hijo
cuentos que otros le enseñaron
las drogas surtieron efecto
para evadirse de ese algo
que siempre dolor le causaba
y a otros sin piedad dolor infligía
se le acumularon las deudas y un día
amaneció muerto en una esquina

El saldo es una madre llorando
no sabe nombrar el remordimiento
de haber sacrificado palabras y gestos
hay una sociedad culpándola a ella
pero nadie se adentra a la calle
que alecciona, provee y mata