A quién le escribo,
si mis letras
enmudecieron su voz.
A quién le escribo,
si la tinta roja
ya no sale
de mi corazón.
A quién le escribo,
si un día
dejé de escuchar
su voz.
A quién le escribo,
si su llanto
enmudeció
mi razón.
A quién le escribo,
si no encuentro
el alfabeto
del sinsentido.
A quién le escribo,
si mis pensamientos
trastocan
mi dimensión.
A quién le escribo,
si no logro atar
un párrafo
a un renglón.
A quién le escribo,
si por más que lo intento,
la letra
me sale sin color.
A quién le escribo,
si el llanto
ha borrado
cada renglón.
A quién le escribo,
si desde mis pensamientos
no encuentro
inspiración.
A quién le escribo,
si escribir
viene del alma,
y es con el alma
con quien tengo
desconexión.