Él había pedido al cielo
Que le enviara a su vida,
Un ángel guardián
Hecha mujer,
Para amarlo, cuidarlo
Y protegerlo por el resto de su vida.
El cielo escucho su anhelo
Todo respaldado en “casualidad”
Dirigido por “el destino”
Se acomodaron las cosas
En tiempo y en lugar.
Con una mirada,
Una palabra y una sonrisa
Comenzó todo,
En poco tiempo
Conocieron el cielo y el universo
Viendo entre ellos
Su verdad,
Su realidad.
Ambos perdieron el control,
Él se desvió…
De pronto esa atracción,
Ese inefable sentimiento
Colapso en un segundo.
Pero ella…
Estaba firme y segura
Del inmenso amor
Que sentía por él,
Lo amaba con su vida
Tenía la certeza
Que no lo necesitaba
Pero que hacia su mundo mejor.
Él simplemente se fue
Desprecio lo que el cielo le concedió
Fue lo que pidió,
Ella se negaba a perderlo,
Lo idolatraba fervientemente,
Él la catalogo por loca obsesiva,
La dio por muerta
Llamándola “fantasma”
Difundiéndole
Que encontrara su luz.
¿Cómo apagar lo que él encendió?,
¿Cómo dejar ir a quien se ama?,
¿Por qué pedir al cielo,
Para después despreciar?
Él nunca pudo entenderla,
Ella nunca pudo resignarse,
Ambos se alejaron
Él y ella tan similares en esencia
Pero tan diferentes en personalidad
Eran cómo el sol y la luna
Él tan temperamental
Y ella tan penetrante.
Él escapo de su realidad,
Ella se quedó en su fantasía
Esperando un milagro
Que nunca sucedido,
Él y ella, seres conocidos
Pero poco comunes
Con un legado y un pasado
Por descubrir.
Lunes 21 Agosto 2017 / 1:33 a.m. - 12:54 p.m.