En el circo de nuevo orden...
¡Pasen y vean, señoras y señores!
Cómo se domestica a las fieras
y los payasos se hacen reyes.
Reyes nefastos, amantes
del caos, la desunión y la
destrucción, aplaudidos
por incautos que gastan
sus palmas en alabanzas.
En excéntrico show
de infeliz sino, los juegos
artificiales y los artificios
de magia espuria dominan
la atención de ciega grada.
No desagrada la función,
unción de ilusos rendidos
en alardes, por el circo
de nuevo orden.
¡Pasen y vean, señores y señoras!
Como el león retuerce
sus perversos deseos,
estómago gruñiendo
en oscuros banquetes.
Versos no declamados.
No se van a arrepentir...
¡Pasen y vean! el surgir
de exposición surrealista,
intimista, vernácula
en libertad.
Al final de la función,
dejen sus apreciaciones,
sueños, ilusiones para ser
consideradas, al ser llevadas
a la picadora de carne troglodita,
de anhelos.
Hernán J. Moreyra