Clan

Me dejaste drogada.

Me drogaste con tu sonrisa

torcida y sin una pizca de piedad…

no acepte ir a rehabilitación,

acepté con gusto aquel delirio,

porque eras tú mi gran delito.

 

Caí en lo oscuro de la noche,

sin haber sentido una inquietud,

te sentí sin haberte visto de cerca,

no supiste lo que me importabas,

y era algo que no me hacía infeliz.

 

En dos semanas te escribí,

sin una nota… ni dedicatoria,

solo puse mis sentimientos en

una hoja… y con un poquito de brillos,

llegó a tu casa a golpes chocantes.

 

Y cuando sientas que esto

ya se ha puesto raro, espero

que sientas… el amor real

que escondí entre mis locuras,

de tanta payasada… terminé enamorada.