Los niños buscan sus panes
por los raídos caminos
quienes no son colegiales
hoy se encuentran afligidos.
La sociedad los aniquila
con su mezquino sustento
les queda muy poca vida
aunque sí le sobra tiempo.
La oscura lacra sub terra
no le ha servido de nada
ya que ha quedado sin ella
de infinita madrugada.
Su mirada y rostro tierno
ocultan su padecer;
pero sus manos pidiendo
delatan tu menester.
No te sientas solo niño
que la hora siempre llega...
quedan hombres con cariño
a pesar de tus esperas.
El día no está nublado
a pesar de la humareda,
el dar no se ha terminado
a pesar de la pobreza.