Se marchó la princesa de mi vida;
ya no está...
escucho su risa en los rincones de mi alma,
pero su presencia no perduró
para siempre en mi ventana...
hoy, su ausencia, sobrepasa toda intencion,
la llamó y ya no escucha mis palabras...
me duele con creces el corazón
La flor de mi jardín se la llevó el viento
a otros lugares... lejos de mi vida,
lejos de esta casa que la vio nacer,
acurrucada en mis brazos y en mi alma
Ahora cruzará otras calles desconocidas,
distantes de este barrio que la vio crecer
Tus alas han crecido, princesa de mi vida,
ahora emprendes el vuelo que toda mujer anhela
Parte segura, hija mía...
te llevas mi bendición y una parte de mi vida
No sientas miedo corazón...
ve a cumplir tu deber como esposa ahora,
sé que llevas la virtud en tu alma encendida
y la enseñanza de tus padres te dará la razón
Cuando te vayas, no mires hacia atrás,
no quiero que me veas llorando...
mira al frente, niña consentida,
con la convicción que te estás llevando,
las cosas buenas que tengo en mi vida
y que hoy como legado te las doy a ti
Esta será tu casa para siempre,
no dudes nunca en volver aquí
cuando las nostalgias de aquellos Diciembres,
te llamen desde el fondo de tu alma
y quieras pasar navidades justo allí...
Yo siempre estaré asomado a la ventana,
princesa de mi vida... esperando por ti.