Por qué arrodillarme
ante un maltratador,
por qué arrodillarme
ante un asesino,
por qué arrodillarme
ante leyes sin fundamentos,
por qué arrodillarme
ante la injusticia,
por qué arrodillarme
si yo también tengo corazón,
por qué arodillarme
cuando puedo salvar
y proteger a los que quiero,
por qué seguir a un tirano
cuando puedo decidir y ser libre,
cuando puedo golpear sin temor,
por qué arrodillarme
o pensar que no soy capaz
de levantar el puño o la voz,
cuando hay que golpear
se golpea con la verdad
y con la razón,
vivir es vivir y quién me lo impida
que se prepare porque nací
guerrero y gladiador...