Biblioteca secreta
La sala respira bajo una lámpara verde.
Huele a cuero, a papel viejo,
a oscuridad que se calienta.
El reloj del pasillo da un paso cada siglo.
Llegas.
Tu sombra desviste la prisa.
Me arrimas a la mesa de roble:
la madera fría me recibe la espalda,
tus dedos me abren el aire.
Tu aliento trae brasa de penumbra.
Una tela cae sin ruido.
La luz se inclina sobre el roble.
Me lees en voz muy baja:
cada vértebra, una línea viva;
cada costilla, un arco de sombra.
Un temblor mueve los anaqueles.
Cae un hilo de polvo dorado entre los libros,
el reloj olvida su marcha.
Cuando el tiempo regresa,
la mesa conserva el calor.
Me quedó el abecedario en la espalda,
tinta en los labios,
y la primera palabra de la noche.
Autor
© Nelly Cevallos-Liora
23 de septiembre al año 2026