LOURDES TARRATS

NOS ALCANZAREMOS

 

Cruzo tus horas
ardiendo en este vidrio

sé que detrás estás tú,

respirando.

 

La ausencia también me desespera,

me muerde los minutos,

me deja suspendida

en un mar que no sé navegar

pero igual atravieso

porque al fondo —sé—

que tratas de alcanzarme.

 

Tu voz llega

como una corriente fina,

y en mi pecho se abre

una imagen que no controlo:

un latido que sabes quién eres

aunque estés lejos.

 

Somos dos bordes

que se llaman sin descanso,

dos distancias que arden

por encontrarse.

 

Y sí:

también me duele tu ausencia,

también me mata un poco,

pero en ese dolor

late la promesa

de que un día

podremos alcanzarnos...

Epilogo

Y cuando el tiempo se canse de separarnos,

el mar devolverá su calma.

Las manos que no pudieron tocarse

serán una sola corriente,

y el cristal —esa frontera transparente—

se disolverá en la claridad.

 

Entonces sabremos

que la ausencia también fue amor,

que el dolor fue camino,

y que todo lo que incineraba

era promesa de encuentro.

L.T.

septiembre 22, 2026