Yull Eduardo

Vete y Déjame

Como si fuera nuestro mundo hicimos de el un arcoíris, una copla y un silencio.
Como si fuéramos dueños del todo pero del nada, hicimos de nuestro nido una sociedad feliz.
Como si fuéramos

Marchando de ti, sería arrancar de mi lo que la vida vio en muerte y decidió tomar aliento.
Desvanecerme de ti es mirar los cristales de los relojes anticuados ya rotos, su muerte precisa que no volverá.
Dejar de ver y de verte es sentenciar la creación de un Dios que te ha creado a partir de mis ilusiones ilusorias donde mis pasiones tienen el peso e verte.
Navegar sin ti es tener brújula en mano y aun así dejar que la vida tome timón de mi.
Sin ti, sin ti no es nada, sin ti es todo, recorro los acuarios, los zoológicos y cada uno de ellos detenidos por el vacío de lo que quedó de tu eco

Déjame pues la piedra que he tirado no ha salpicado, las gaviotas no aletean su vuelo, las mariposas están muertas pensando poder volar, déjame pues se que yo no soy real, yo solo soy el repertorio de las necesidades del humano y de la muerte que busca tu alma.