Antología poética
He escrito sobre el amor
con la tinta de mis noches,
con el temblor de unos labios
que aprendieron a callar;
he escrito sobre los besos
que jamás llegaron a darse,
y sobre aquellos abrazos
que se quedaron sin final.
He escrito sobre quien ama
aunque no sea correspondido,
sobre quien guarda un recuerdo
como una herida en la piel;
sobre quien dice “te quiero”
sabiendo que está perdido,
y aun así sigue queriendo
sin saber por qué ni para qué.
He escrito sobre las lágrimas
que nadie alcanza a mirar,
sobre el orgullo vencido
frente a una puerta cerrada;
sobre ese último “te quiero”
que se nos muere en los labios,
cuando el amor todavía vive
pero ya no queda nada.
He escrito sobre la espera,
sobre la ausencia y el frío,
sobre las noches eternas
preguntándole al silencio
por qué dos almas que se aman
pueden terminar tan lejos,
y por qué a veces el destino
nos deja el corazón desierto.
He escrito sobre los que olvidan,
sobre los que nunca olvidaron,
sobre quienes aman en secreto
para no causar una herida;
sobre quien se marcha llorando
y quien se queda esperando,
sobre quien pierde un amor
pero no pierde la vida.
Porque amar también es esto:
caerse y volver a levantarse,
besar recuerdos dormidos,
llorar sin avergonzarse,
aceptar que algunas historias
no nacieron para quedarse,
y aun con el alma partida
volver a querer entregarse.
Esta es mi antología:
la de todos los que han amado,
la de quien alguna vez tuvo
un corazón enamorado;
la del beso que no fue,
la del adiós inesperado,
la del “para siempre” que un día
se convirtió en un pasado.
Y si alguna noche escuchas
un bolero triste a lo lejos,
no preguntes quién lo canta
ni quién dejó aquella herida;
quizá sea solamente el alma
conversando con sus recuerdos,
porque hay amores que terminan…
pero jamás terminan de irse de la vida.
Y aquí termina mi verso,
pero no termina el amar;
porque mientras exista un pecho
que se atreva a sentir,
habrá una lágrima escondida,
un recuerdo por salvar,
un corazón esperando
y otro aprendiendo a latir.
Esta es mi antología poética:
un libro de heridas y besos,
de ilusiones y despedidas,
de silencios y reencuentros;
un inventario de emociones
que no pertenecen a un solo corazón…
porque todos hemos amado,
todos hemos perdido,
todos hemos llorado,
y, alguna vez en la vida,
todos hemos querido
volver a amar.
— El Bohemio Puro