Que sorpresa inesperada
su presencia ante mis ojos.
Le pregunté... ¿Qué te pasa?
Al ver los suyos tan rojos!
Dijo estaba arrepentida!
Que era yo su único amor!
Que siempre estuve en su vida
y en su pensar hasta hoy!
Puso a Dios como testigo
mientras que se persignó.
Yo entre tanto, pensativo
escuchando lo que habló!
No sé cuanto tiempo estuvo
dándome aquellas excusas,
que desde luego, seguro
fueron mentiras muy suyas!
Intentó tomar mi mano
pero yo la retiré,
y totalmente inmutado
en silencio la observé...
Como diciendo... ¿Qué haces?
Esa ha sido la expresión,
del rostro y aunque no hablé,
logró su interpretación!
El mutismo se hizo grande,
se oyó sólo el respirar,
su postura tan gigante
se achicó de par en par!
Entonces muy lentamente
expresé... ¡Me toca a mi!
Y enumere puntualmente
el total de mi sufrir!
Tantos fueron esos puntos
que no pienso repetir,
que al terminar mi discurso
atinó tan sólo a huir!
Luis A. Prieto
16/09/2026
13:39 hs.
Bs. As.
Arg.
🇦🇷
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