Vives en mi mente
alma y corazón,
como faraón
amo permanente.
Habitas ardiente
mi cuerpo y razón,
con dulce erupción
rebozas mi fuente.
Eres el latir
loco y desbocado
del suave elixir
de mi amor gestado,
con ansias de abrir
alas a tu lado.
Autor: Martha Irene Sánchez
Managua, Nicaragua.