Bosque de Cenizas

Un alma y... pues, el amor

Te quiero, pero guarda la distancia,
no hagas de mi silencio una pregunta;
amarte me despierta la arrogancia
de creer que el alma nunca se derrumba.

Yaces donde nadie había yacido,
en lo más hondo de mi ser ausente;
te quiero más de lo que te he admitido
y huyo cuando estás demasiado presente.

No es desamor si al acercarte escapo,
ni indiferencia cuando callo y miento;
es que si siento que de ti me empapo,
prefiero huir antes de ser sentimiento.

No sé habitar aquello que he querido,
ni hacer hogar sin preparar la huida;
qué triste amar y estar tan convencido
de que perder es parte de la vida.