Mis ojos caminaron de pronto por tu espalda,
Como en cada momento en que te roba el sueño,
tan mía y tan distante, tan hecha para el beso,
tan dormida en tus redes sin percibir mis manos,
que dibujan un sol en tu amada cintura.
Nunca podrás saber que he velado tu sueño,
ignorando mi insomnio, anclando mi mirada,
mi vista te recorre como a fruta prohibida,
deseando que mis besos te lleven a mis brazos,
cuanto ignoras de mi, cuanto de lo que siento,
cada vez que te miro, en la noche, distante,
no entiendes que deseo que vueles a mi lado,
tanto deseo esconde mi soledad contigo,
sin que tu amor me preste la calma o la caricia,
tu descanso me ignora, mi silencio te llama
y el tiempo se consume mientras miro tu espalda