Kenneth Emilio Vargas Ovalle

TAL VEZ NO, LLORÉ

Ayer dolió,

pero amaneció.

 

Mis lágrimas se mezclaron

con papeles de soledad.

 

Y no importó

ese tu adiós,

 

que mis sueños despertaron

cuando el tú se marchó.

 

Quiero ser libre otra vez,

para así poder despertar

de este sueño que me ata,

que no me deja respirar.

 

Y quién iba a pensar

que tu rostro allí,

 

en mi mente,

no tendría sentido recordar.