Como ola que va a morir en la orilla,
dejando constancia de su paso;
como un baño en un bravo mar,
sabiendo de su riesgo,
y al sentirlo, deja de ser un simple baño.
Como caminar descalzo sobre la nieve,
restregarse en el barro;
o atravesar una noche de tormenta,
sin abrigo, sin paraguas, descalzo.
Cuando el vacío cala en la propia esencia y ser,
y cuando al sentirlo tiembla la piel;
la misma ausencia, al ser vivida
pasa a ser presencia...
experiencia que ensancha
y hace crecer la conciencia.
Por eso, no hay vacío sin algo que lo contenga,
como no hay vida sin energía que la habite...
tenga o no conciencia.