El desalmado

LO QUE QUIERO ES NO QUERER

No quiero besar tus labios

ni abrazarme a tu talle,

ni elevarme hasta los cielos

ni arrastrarme por las calles;

ni avanzar en el camino

ni detener mi viaje,

ni saborear el vino

ni ahogarme con el vinagre.

No quiero nada de eso,

lo que quiero ya lo sabes:

lo que quiero es no querer

nada que al mundo me ate.