Y es en las noches sombrías
cuando la melancolía
se acerca a hacerme compañía,
el frío de mi alcoba abraza mi alma
y me hace evocar aquellos días
en los que verte
era una de mis mayores alegrías...
Y fueron...
hermosas las mañanas
en las que, sin que lo notaras
podía contemplar tu mirada,
y con la excusa de saludarte
buscaba acercarme...
¡Quién me diera regresar en el tiempo!
y revivir esos días en los que casi pude tocarte,
casi pude sentirte,
casi, pude amarte...©