Fría era la noche de invierno,
Solo se oía el aullido del viento,
Y lejos, en algún lugar incierto,
Una madre estaba sufriendo.
Vino su hijo y le preguntó:
\"Madre, ¿por qué sufres?\",
Ella sollozaba, con profundo dolor:
\"No pasa nada hijo, no te preocupes\".
Solamente pudo ir a dormir,
Sin haber logrado nada,
Mientras se tumbaba en la cama,
El niño solo pensaba,
Cuando sería el día que iba a morir,
Y dejarles en paz al fin.