Tu alucinante risa
Te invita a las ramas
Y al precio del establo
que aún te llama
Somos los mas terribles
Pero vamos sin prisa
Bajo una lluvia de postales
Y una luna perdida
Unos pocos elefantes
En el marfil de su risa
Ellos Son tan elegantes
Cuando se deslizan
Y Así van tus caricias
Siempre tan de frente
Un brindis se vacia
Perdiendo referentes
Quedó un poco de arroz
En la caldera
Y Giran vientos curvos
Entre cuernos de frambueza