Reflejos de las molleras tosigosas
abanican sus pelambres en el torbellino,
catástrofe minuciosa de desdén busca
la cadencia de destellos arrulladores.
Cabellos de la niebla, en aluviones,
descienden al mentón del grito rectilíneo;
aplaude el peroné rozagante,
adelgazando de sentimiento las razones.
Lactancia perpetua de la desolación:
cae la caricia de los calambres mientras
la nostalgia saliva su corazón de cantaleta.
Nada placentero queda por pronunciar,
ante un estómago colmado de dudas,
en la eterna luz de una silueta lejana.
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2026
Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
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